Diálogo de América Latina y el Caribe

sobre Reformas al Sistema de Salud Global

Briefing 5:

Reforma de la cooperación técnica y la coordinación entre países

BRIEFINaG_5_REFORMING_TECHNICAL_COOPERATION_AND_COORDINATION_AMONG

Tabla de contenidos

1. Retos identificados

Los documentos identifican un problema central de fragmentación y una falta de coordinación efectiva que limita la sostenibilidad y el impacto de la cooperación técnica.

Limitaciones de la cooperación técnica actual:

  • Fragmentación y duplicación de esfuerzos: Existe una multiplicidad de actores sin articulación suficiente, lo que lleva a la duplicación de esfuerzos. En ocasiones, proyectos muy similares financiados por el mismo cooperante están en competencia. La falta de coordinación entre cooperantes es percibida como un problema grave.
  • Desalineación de agendas: La cooperación técnica a menudo funciona más con la agenda del financiador que con las prioridades nacionales que realmente se necesitan. Esto genera programas verticales y puntuales que se enfocan en temas específicos y no se integran lo suficiente al sistema de salud.
  • Problemas de sostenibilidad y apropiación: Los proyectos carecen de sostenibilidad post-cooperación. Si no hay un cambio en la política pública, los avances se pierden cuando la organización se retira. Programas impuestos desde arriba sin considerar prioridades locales terminan debilitando el liderazgo nacional a largo plazo.
  • Sobrecarga administrativa: La necesidad de interactuar con múltiples donantes y cumplir con diferentes requisitos («ventanillas múltiples») impone una sobrecarga a los países.

Debilidad de la Cooperación Sur-Sur (CSS) y la Coordinación Regional:

  • Falta de financiamiento sostenible: Uno de los mayores desafíos radica en la ausencia de mecanismos de financiamiento dedicados y sostenibles para la cooperación Sur–Sur. La cooperación regional carece de recursos estables que aseguren su continuidad en el tiempo.
  • Escasa institucionalización: La cooperación entre los países se encuentra débilmente formalizada o institucionalizada, cuando ello debería constituir una condición casi imprescindible. El intercambio de experiencias y el aprendizaje mutuo continuo no se desarrollan de manera sistemática.
  • Ausencia de plataformas regionales efectivas: Existe una “proliferación de plataformas” (por ejemplo, Mercosur, la Comunidad Andina, Prosur), muchas de las cuales han tenido dificultades para generar resultados sostenidos o significativos; otras, como CARICOM, aunque operativas, presentan márgenes de mejora. Mecanismos como UNASUR Salud se encuentran inactivos, carentes de recursos y de un mandato claro. En América Latina predomina una actuación fragmentada de los países, lo que limita la capacidad de liderazgo regional, en contraste con otras regiones. En el Caribe, si bien existe un mecanismo que permite expresarse con una sola voz, este no siempre se utiliza de manera efectiva.
  • Barreras políticas e institucionales:Las diferencias ideológicas entre gobiernos restringen las posibilidades de cooperación. Además, la falta de armonización regulatoria, en ámbitos como la autorización de comercialización o la farmacovigilancia, dificulta la colaboración transfronteriza.
  • Asimetrías y falta de incentivos:Hay países más rezagados que requieren mayor apoyo. No existe suficiente reconocimiento ni recursos para que los países más avanzados compartan su expertise, fomentando una cultura de competencia en lugar de colaboración.

2. Propuestas identificadas

Las propuestas se centran en institucionalizar la cooperación, fortalecer la capacidad local y mejorar la coordinación entre actores existentes.

Fortalecer la Cooperación Sur-Sur e institucionalizar el intercambio:

  • Creación de un fondo regional: Establecer un mecanismo de financiamiento sostenible y específico para la cooperación técnica entre países de la región.
  • Plataformas y redes de conocimiento: Crear una plataforma formal de intercambio de expertos y una red de centros de excelencia donde los países puedan referir casos complejos y entrenar personal.
  • Reconocimiento regional: Potenciar la cooperación regional mediante el aprovechamiento de la capacidad técnica de los países con mayor desarrollo relativo, entendiendo que, en varios casos, el progreso técnico y humano de los países ha evolucionado más rápidamente que el fortalecimiento de sus instituciones.
  • Fortalecer vínculos bilaterales y subnacionales: Fomentar la cooperación entre gobiernos subnacionales para mantener el flujo de cooperación incluso ante la polarización política entre gobiernos centrales.

Mejorar la coordinación de cooperantes existentes:

  • Armonización de requisitos: Establecer un marco de requisitos estandarizado y de cumplimiento obligatorio para todos los donantes.
  • Mapeo conjunto y plataformas de información: Acordar conjuntamente las prioridades con los países y otros donantes antes de diseñar proyectos y crear plataformas de información compartida para visualizar los proyectos existentes y evitar duplicación.
  • Alianzas estratégicas y ventana única: Fortalecer la coordinación entre grandes actores (BID, Banco Mundial, OPS, CAF). Buscar simplificar procesos para los países, haciendo la cooperación más country-driven y con una posible «ventana única de entrada».
  • Rol reformado de OPS: La OPS debe desempeñar el papel de principal coordinador técnico regional, centrando su labor en el apoyo técnico y en la difusión de buenas prácticas, en lugar del enfoque de transmisión de directrices o asistencia de manera vertical (top-down).

Asegurar la sostenibilidad y la apropiación nacional:

  • Transferencia de capacidades: La cooperación debe centrarse en la transferencia de capacidades permanentes y la construcción de sistemas.
  • Acompañamiento en el cambio de políticas: Los proyectos deben incluir componentes de reforma de políticas para institucionalizar los cambios, evitando que dependan del “gobernante de turno”.
  • Modelos de financiamiento: Diseñar proyectos con modelos de financiamiento decreciente, donde el financiamiento externo disminuye gradualmente mientras aumenta el nacional.

Institucionalizar la cooperación regional y la armonización técnica:

  • Fortalecer instancias regionales: Revitalizar y reforzar entidades existentes como el Consejo de Salud del SICA. ALASAG puede contribuir como una plataforma académica y técnica que respalde la colaboración regional basada en evidencia. Alternativamente, podría crearse una nueva estructura regional (como un Instituto Regional de Salud Pública) asegurando la integración de instituciones existentes (por ejemplo, CARPHA). Para ser eficaz, dicho instituto regional requeriría autonomía legal y administrativa, así como un mandato claro y bien definido.
  • Hablar como bloque: Establecer una plataforma de coordinación de alto nivel que permita a América Latina y el Caribe (ALC) presentar una voz unificada en foros internacionales y negociaciones globales.
  • Armonización regulatoria: Promover el reconocimiento mutuo de autorizaciones de comercialización y de credenciales profesionales (por ejemplo, médicos y enfermeros) para facilitar la movilidad laboral y la prestación de servicios de salud en toda la región. Los esfuerzos deberían inspirarse en modelos existentes, como la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) y los mecanismos ya establecidos en el Caribe.
  • Enfoque en bienes públicos regionales: Priorizar los problemas de acción colectiva que no pueden resolverse a nivel nacional, como la preparación ante pandemias, el cambio climático y las enfermedades no transmisibles.

3. Puntos de tensión y convergencia

Existe un amplio consenso en los problemas fundamentales y la dirección general del cambio, pero también tensiones claras sobre cómo implementar esos cambios.

Áreas de convergencia (consenso)

  1. Valor de la Cooperación Sur-Sur: Consenso universal sobre la importancia de fortalecer la cooperación horizontal y el potencial del aprendizaje entre pares en la región. La experiencia regional es altamente valorada, ya que muchos países ya han alcanzado un desarrollo significativo.
  2. Necesidad de coordinación: Amplio acuerdo en que la fragmentación y la falta de coordinación entre los donantes representan un problema grave que debe abordarse para evitar duplicaciones.
  3. Importancia de la apropiación nacional y sostenibilidad: Consenso en que la cooperación debe fortalecer, y no sustituir, las capacidades locales (centrarse en la transferencia de capacidades, no solo en la prestación de servicios).
  4. Rol de OPS: La Organización Panamericana de la Salud (OPS) es reconocida universalmente como el actor más importante en cooperación técnica en la región, aunque se considera necesaria una reforma de su papel para mejorar su eficacia técnica.
  5. Convergencia LAC-Caribe: Reconocimiento de la necesidad de unidad y de profundizar la colaboración entre América Latina y el Caribe..

Tensiones Identificadas

  1. Soberanía nacional vs. coordinación vinculante: Existe una tensión fundamental entre la necesidad de crear mecanismos de coordinación obligatorios y el deseo de los países de mantener su soberanía sobre prioridades y decisiones. Aunque se critica la falta de coordinación formal, pocos están dispuestos a ceder soberanía.
  2. Velocidad/agilidad vs. sostenibilidad/coordinación: Hay una preocupación de que la coordinación excesiva pueda ralentizar intervenciones urgentes. Se debate cómo balancear la necesidad de respuesta rápida con la construcción de capacidades sostenibles a largo plazo.
  3. Estandarización vs. adaptación local: Debate sobre hasta qué punto se deben crear protocolos y guías comunes regionales (para facilitar la eficiencia y la armonización regulatoria) versus la necesidad de adaptar las intervenciones a las realidades y capacidades específicas de cada país.
  4. Expertise externo vs. local: Existe una tensión continua en torno a cuándo es apropiado recurrir a consultores internacionales y cuándo se debe priorizar y fortalecer la experiencia regional y el conocimiento local.
  5. Cooperación gubernamental vs. no gubernamental: La colaboración y la agilidad suelen ser mayores entre las ONG y los institutos de investigación que dentro de las estructuras gubernamentales. Este contraste ha generado debate sobre cómo replicar la flexibilidad y eficacia de los actores no gubernamentales sin fragmentar aún más el sistema regional.

4. Preguntas propuestas para los grupos de trabajo 

Seleccione las preguntas que mejor se alineen con los objetivos del grupo.

Las preguntas propuestas en los documentos abordan los principales dilemas y la necesidad de mecanismos operativos concretos para avanzar en la reforma.

I. Sobre mecanismos de coordinación e institucionalidad:

  • ¿Qué plataforma regional podría coordinar efectivamente a múltiples actores sin crear más burocracia, aprendiendo de modelos como SICA o OECS?
  • ¿Cómo institucionalizar la Alianza entre grandes actores (OPS, Bancos, etc.) con un mandato vinculante, más allá de “acuerdos de buenas intenciones”?
  • ¿Qué incentivos pueden alinear intereses de las instituciones internacionales con las necesidades reales de los países?
  • ¿Qué duración mínima viable debe tener un programa de cooperación para permitir reformas de largo plazo?

II. Sobre cooperación Sur-Sur e incentivos:

  • ¿Cómo sistematizar e institucionalizar la cooperación Sur-Sur más allá de proyectos puntuales?
  • ¿Es viable crear un fondo de cooperación Sur-Sur financiado por países de la región, y quién debería gobernarlo?
  • ¿Qué incentivos concretos motivarían a países grandes (Brasil, México, Argentina) a cooperar técnicamente con países pequeños sin reciprocidad obvia?
  • ¿Qué modelos de redes de centros de excelencia han funcionado en otras regiones?

III. Sobre apropiación nacional y sostenibilidad:

  • ¿Qué mecanismos garantizan que la cooperación técnica fortalezca en vez de debilitar las capacidades locales y la apropiación de responsabilidad?
  • ¿Cómo balancear la necesidad de respuesta rápida con la construcción de capacidades sostenibles?
  • ¿Qué mecanismos institucionales se necesitan para asegurar que las experiencias piloto exitosas se institucionalicen y no dependan del «gobernante de turno»?
  • ¿Cómo medir y evaluar la efectividad de la transferencia de conocimiento?

IV. Sobre armonización y posicionamiento regional:

  • ¿Cómo puede América Latina y el Caribe (LAC) hablar como bloque en negociaciones internacionales?
  • ¿Qué mecanismos se necesitan para que la normativa nacional se vincule a los compromisos regionales de cooperación técnica para hacerlos legalmente vinculantes?
  • ¿Es realista aspirar a la armonización de registros sanitarios o títulos profesionales en una región con niveles tan diversos de capacidad regulatoria?
  • ¿Cómo superar las barreras políticas para la cooperación transfronteriza en salud?

V. Sobre actores y enfoque:

  • ¿Cómo pueden los países acordar 2-3 prioridades regionales cuando cada uno tiene necesidades diferentes?
  • ¿Qué papel deben jugar actores no tradicionales (académicos, privados, sociedad civil) en la cooperación técnica y cómo incluir su agilidad sin fragmentar aún más el sistema?
  • ¿Cómo asegurar que la cooperación permanezca priorizada incluso cuando las agendas globales cambian (ej. hacia el cambio climático)?